El joven pálido 18

Junto al río Telodigoyo encontró el Joven Pálido a la calavera roja y blanca, en el centro de cuatro rocas caída vaya a saber cuándo, la calavera, y se adentró en el agua hasta las rodillas para observarla de adelante, entre los reflejos del sol en el más allá iridiscente. Qué cosa tan extraña, se dijo, una calavera que guiña un ojo. Hay que tener insistencia para hacer del hueso expresión. Pero no sería el primero ni el último. Entonces caminó derecho y sus pies abandonaron el agua y metió el dedo en el ojo bien abierto de la calavera, y levantándola en alto, vio proyectada en el cielo violeta su historia (la de la calavera) Un día, en ese mismo río, Palantonio Rodendola (el Sr. Ahora Calavera) quien tenía el poder de cambiar de piel como las serpientes, encontró su piel intacta erguida como estatua de museo y se animó a mirarla de cerca, y como que era él y no era él. Rodendola, con un manotazo dispersó en el aire su piel que ya había dispersado en otras oportunidades, y cansado de cambiar de piel, decidió convertirse en calavera ritual. Entonces, el estimado Joven Pálido le encajó un beso en la frente, hueso frontal, a Rodendola, Atte. retornándolo así a su santuario, y los mismos pasos torpes que lo trajeron lo llevaron lejos de la cabeza y guiño del tal Rodendola.   Cooonde

Anuncios

El joven pálido 17


El amancebador.

Déjame,
corazón de las horas perdidas.

Lánzate al viento, capataz de las luciérnagas, y
aléjate del río de las sensaciones,
donde duermen los maestros.

Cede la bronca a las esclavas abejas,
abandona las grillas horarias,
aliviate de la busca de hidras en las zanjas,
acaricia las crines de tu caballo
aunque no tengas ninguno.

Egrésate del conteo de melenas
hay otra vez paz en tu reino,
donde semillas de amapolas.

Y encuentra en el suave declive,
el rostro de piedra de la flor,
luminosa es y cae como estas

ca

si

im                per

cep
ti

bles
briz
nas
de
es
cu
pi
das
bri
llan
tes

Ahí, fulgúrate un futuro
estribándote a la mariposa alada:
hacéte un pic-nic en su polvoriento lomo.

Desmonta, donde el declive del terreno
rejunta a las corrientes de humo
encontrarás un árbol de ramas quietas
a pesar del viento alrededor
con una puerta diminuta bañada en oro.

Golpea,
verás como te recibe,
un pequeño y lampiño ratón.

Oh, pequeño ratón fetíl,
entregado a las fauces de una araña
avicularia avicularia
en una ignota veterinaria
por un mago secreto
de los que tantos pululan en tu ciudad,
de ternura impuesta,
y renacido en este árbol
para bien de toda la humanidad.
Oh, pequeña laucha
tranquilizadora de mentes enojadas como la de mi nuevo amigo
quien me llegó como quien
llega a un árbol de copa generosa,
cuando el camino de luz que está hecho para cansar
cumple su cometido.

Poseso,
pasaré a hablarte con el idioma de las ratas, que bien crees
desconocer.

Joven,
la mañana no es la gruta
no hay que postrarse aquí en el quieto árbol,
y si no encuentras otra manera,
piensa en la tierra de Ontario
en el Kaniatarowanenneh
donde el silencio es
tan maravilloso que las risas de las marmotas
salpican
agua fría.

Si puedes, olvida tu tierra
es una trampa:
no sabes quiénes te trajeron de la mano
hasta el lugar donde nacistes
no debes ser confiado siempre, joven pálido.

No creas que el aire está vacío.

El amor no es ciego.
Nosotros somos.

O te pensas que mis ojos fueron siempre dos ombligos,
tócalos,
siéntelos, ellos no pueden ver. Mi verdadera fuerza reside en no saber nada.
Déjame de cosquillearme.
No soy solamente tu infiel daimón.

Déjame. Déjate.

Es tarde y es verano,
¿recuerdas?,
en los manicomios de las bestias,
es hora de los talveses.

Cooonde

El joven pálido 16

Corregirán que nadie avanza por los caminos,
pero estos errores son claves:
sin ellos nada existe
o existe la nada.

Entonces diremos que El joven pálido
recontra avanza
por el camino,
como todos:
AVANZA,
no camina.

Avanza
como en el juego de la oca,
más vale que te corras
o te emboca,
porque descubrió que los sabios
deberían gobernar,
que los demás usan sus cargos para criar a sus hijos,
mientras él lo lleva en su mochila,
historia de verano,
aborto voluntario,
feto universal (uno son todos)

Avanza y piensa, que la vida es un flipper,
un plano inclinado hacia abajo
por donde rodás a gusto
del que tiene plata,
o espíritu,
para comprar la ficha
-y hace rato que la plata y el espíritu son lo mismo:
¡qué problema, che!-

Ya todo lo confunden.

Pero salís lanzado, y ¡qué lindo rebotar!,
multiplicarse en varias bolas.

¡Qué bueno!,
dar placer al jugador.

En la era del nepotismo
de la tiranía de todos
-todos de un lado de la soga, de la otra la palabra
humano-,
El joven pálido lleva el signo menos
en la mochila, los demás sólo quieren sumar,
a él le alcanza con el resto
de sus ilusiones.

A diferencia de las personas
el feto no refleja nada,
es un talismán contra los espejos
¡Oh, dulce talismán!
te quiero porque como los sabios
controlas lo que reflejas
porque reflejas lo que controlas,
o sea nada;
eres libre de futuro
como un recién nacido.

La primera respirada
sin llorar,
hay tiempo para llorar,
pero el feto nunca lloró porque
siguió de largo hasta el basurero
terminando de florero
en la morgue judicial,
ya lo sabemos.

Entonces cállense:
es hora de escuchar,
el joven pálido va a hablar.

Dicen que en los caminos de luz
acechan las sombras negras,
como en el agua clara, la mugre
y en la oscura, la luna.

Era cuestión de esperar la noche entonces
para refulgir,
¡Oh, Buenos Aires!,
olor a pizza y libros,
a gomina, camperas muy usadas,
como una vedette transpirada,
y el casi-niño en la mochila.

Casi niño,
escucha a esta ciudad.

De trabajos semiacabados
y de acabadas monumentales
como la que terminó en el feto
que El joven pálido lleva en su mochila,
plasticola de una noche de amor,
endurecida,
derrochada,
doblemente ocultada,
pero por lo menos impulsada
ahora otra vez en las calles gracias a él.

Las chispas,
no todas prenden.

Ese momento donde los tubos
se encienden y la mano
no se ve
(la futura acción)

Ahí ves
lo que se ve,
avanzando en el reino de las ilusiones.

Robó
(tomó lo que era suyo),
y huyó.

Que digan de mí que siempre robé,
huí,
y avancé.

Un pasito más, por favor.

No! (¡ya te aplastaron al nacer!)

Bajé al subte,
Subí al taxi.

Nohijo,
la ciudad está borrándose,
qué chiquitos se ven los edificios en el espejo retrovisor,
son como agujas
hilvanadas por las confusas calles grises.

Pinchan ilusiones débiles.

Casi niño,
-quédese con el cambio-,
acá estamos más cerca
de acá seguimos a pie
sin cemento
-¿para qué te crees que se inventó el cemento?
¿que solamente cementaron AL QUE YA SABES?-,
en la mafia del pensamiento
una pisada puede unir, flotando en el polvo,
a los viejos enemigos.

Acá es más fácil ver,
lo que un paso tras otro puede hacer.

Cooonde

El joven pálido 15


Y el Joven Pálido persigue
al Canoso por las calles

No es tu padre
le dijo a Diana,
pero ella no lo entiende.
En su mundo salvaje
los hombres se afilan las uñas

Adiós a las mujeres que salvan hombres
en los atardeceres oscuros que se reflejan en teteras

La pava vaporosa

A la gente le gustan las historias de sectas,
de cofradias oscuras,
y de personas que se persiguen por la calle
de la locura
como el Canoso
y el Joven pálido

Él,
que siempre estuvo seguro de sus primeras impresiones
que sabe que no hace falta abrir la boca
para mover la ficha
ni sacar la mano del bolsillo
para hablar

Con una mirada
te diré quien eres

Besotecuentounahistoria

Un apretón de manos
y te digo a que hora
te la revolcaste

Al final
(en el sentido de darle la razón)
no había secreto que al Joven Pálido se le escapara

Y las calles del Joven Pálido
fueron hechas para rondar

Está el palacio blanco donde acarició
la hoja muerta,
la noche anterior a que Argentina perdiera
en ese partido olvidable
gracias a la borrachera

Funcionarios
y funcionarias
funcionando todo el tiempo

Y escapan por las calles
y se arrellanan en sillones
hasta en sillas de plástico
donde olvidan sus sueños
si es que alguna vez tuvieron
alguno

Mientras en los diarios aparecen marcianos todos los días,
cuando en realidad hace rato que los marcianos somos nosotros

Y está la plaza donde se juntan,
los pibes
disfrazados de dibujitos;
el Joven Pálido puede pasar con media sonrisa.

Como si él fuera el rey
y buscaran hacerle jaque
Ellas se acercaron para verlo caer

Como si él fuera el rey
y buscaran hacerle jaque

Pero el Joven pálido es humo.

Noche insidiosa.

por Cooonde

 

Share on Facebook

Like this on Facebook

El joven pálido 14



Era tan fácil escaparse
seguir el camino del prejuicio
o escuchar que Diana era una especie de botinera
pero el Joven pálido entendió
que el viento sopla y te lleva
el viento sopla, te trae y te lleva

Oh, Diana, quimera
especie de botinera

El Joven pálido ni sabía que pensaba en vos,
con lo que cuesta armar una voz:

Querido padre y querida madre
dar lo mejor de uno es cosa de cobardes.

No tiene nombre lo que cuesta aprender a hablar
cuando uno no sabe o no puede escuchar.

Y si te encuentran el hilito,
colgando de algún lado
date cuenta que es el hado

Y si quieren que te transformes en Pegasus,
pase señorita
Men are not horses
o mejor ponerse a pensar porqué eran todos putos los griegos

También explicale casi niño,
que la musa no es una sola,
o que no sabemos cuál es hasta que es
uno escribe con inocencia
De repente ata los cabos,
y todo aparece muy clarito.

Los pinos que copian otros bosques
susurran mejor que el pastito.
Bardeá con más envión en las alturas.

Si ella le lavó la cara,
lo besó en la frente,
y apareció atrás de la parecita
imposible ser indiferente.

Y si después cuando la puerta se abre
una chica grita,
entonces agradecele a Dios por haber vivido,
nunca escuché tan lindo sonido.

por Cooonde

 

Share on Facebook

Like this on Facebook

El joven pálido 13 – Cooonde cuenta

Un sueño:

hoy soñé con marcianos

y una amiga en el verano

un gordo vivía en el altillo

y se veía el mar a lo lejos

en la casa también estaba la que quería

y descubría que la amiga era mía

y era ella también

qué son esas formas que en los sueños nos vienen a consolar

y las otras que a nuestro lado sentimos en la cama grande

yo les canto porque sé

que perdieron la costumbre de recitar

sólo quieren a su manera avisarnos

que dejemos de soñar

El joven pálido 12

En el borde de la vereda
en la arena
en la combi
y en las sillas,
hálito vital,
qué maravilla.

En un bar,
el Joven pálido se miraba las falanges
a la luz de la luna,
el viento soplaba entre los huesitos,
se movían sin querer

La cerveza te hace entender
la falta de tu ayer.

Todas las cosas son por algo;
ahora caigo.

Así y todo,
hay que cacarear dos horas,
para poner un huevo.

El pez macho hace temblar el agua
como el viento las falanges
del Joven Pálido
para que la pececita suelte los óvulos
que se traga,
ahí en seguida busca los ocelos del pez macho
los círculos naranjas en la aleta anal
y el macho le suelta lo suyo en la boca,
y los pececitos se forman ahí
cabecitas del futuro
después a esconderse entre las piedras,
palabras del futuro,
¿son?

También el caballo se coje a la caballa
y nadie dice ni mu
cuando a la vaca el toro se la pone

Es un señuelo.

Para que pique la nada.

Nadie supo nunca
dónde empieza ese fuego
ni se acuerda siempre
cuál fue la primera llama que vio

Hoy en día es
como la muesca que te hacían los ancestros en un hueso
cuando la luna se llenaba;
pero ahora en cuanto se vacía,
borramos la marquita:
con nosotros no hubiera existido
la matemática

Y el frío,
o el calor,
la locura
o el amor
dirían las estaciones.

El Joven Pálido
se sopla el polvo de las falanges.

En un bar tipo irlandés
te digo todo al revés:
el poeta es un príncipe
no es un vampiro.

Chicas,
Bustrofedon potenciado:
oripmav nu se ateop le
no es un príncipe.

por Cooonde

 

Share on Facebook

Like this on Facebook