Kong 9

Estimado Adrián,

Los pingüinos siguen existiendo en mi época, pocos, pero hay. No me preocupan. La ciudad está repleta de aves de todo tipo, muchos reptiles y ardillas.

Te escribo desde mi sillón volátil en Impresiones Rivera. Son muchas las novedades y pocas las ganas de transmitirlas que tengo. Lo sentiste, es inevitable. Entré en un estado de anhedonia. El cenicero vuela a mi lado. Volví a fumar desde que Taka decidió renunciar a la empresa. De repente, perdí a mi compañera.

Tuve que presenciar cómo se pasó al bando de los No-seres. El grupo con el que se fue es comandado por un hombre con cabeza de tigre. Yo desistí de seguir su camino, tal vez sea su lugar de pertenencia. En Rivera, ya sabíamos lo que era. Otro agente, cuyo nombre hace honor a un clásico de una banda olvidada, Karma Police, está detrás de ella y su pandilla. Muchas metáforas o creencias de tu tiempo se han convertido en reales en nuestra época. Confundido, sembré pistas falsas para que Taka pudiera huir. El mismo agente, perseverante, brutal, me persiguió a mí hace muchos años cuando intenté desertar de Impresiones. Mi escape y persecución sería más para una serie televisiva que para una carta.

Me enteré que en tu presente fuiste a Neuquén y a Mendoza. Hiciste tirolesa (hoy en día es una de las formas de cruzar de edificio a edificio) y rafting, donde te empapaste hasta el alma. Cualquier actividad que permita que disfrutes de la naturaleza es buena para vos. En nuestro tiempo los espacios verdes son escasos pero selváticos. Hasta los jardines suelen ser densos, plantados con diversas, multicolores, especies. Los No-seres han influido mucho en lo cultural.

A pesar de la anhedonia dominante, estoy siguiendo las huellas de un No-ser. Es un personaje de lo peor que ha cometido varios crímenes. Un vampiro. Alguien decidió crearlo para una película de género nacional, de terror claro, pero escapó del set y comenzó a hacer desmanes en el barrio de Villa Bunge. Primero atacó a personas en un bar. Después en el quiosco de una estación de servicio (asesinó a los cajeros) Tiene la capacidad de reptar por las paredes y de replegar sus alas. Por la calle parece un transeúnte más. La búsqueda del vampiro me aleja de las cavilaciones sobre el futuro sin Taka. En Rivera están buscando a un reemplazante: rechacé a todos los sugeridos hasta el momento.

Como el No-ser-Vampiro atacó a varios empleados del diario Nueva Buenos Aires comencé a trabajar de cadete ahí. Camino mucho, lo que me mantiene en forma.

Lo molesto en esta época son las aplicaciones virtuales. Tengo colocada en mi reloj la aplicación ¿Existes?. En cuanto la aplicación detecta una mirada a tu reloj, estira tu mano hacia la persona que miró. Otra manera de funcionar que tiene es detectando una aceleración del pulso al mirar a otra persona. Si tu pulso se acelera y el de la otra persona también, las dos manos que tienen la aplicación se estiran.

Es una de las formas de aplacar la merma en las relaciones amorosas de la actualidad. Si uno no quiere, retira la mano y la vuelve a su posición. A veces la mano sale impulsada con tal fuerza que uno se choca con la persona lo que provoca las reacciones más patéticas, especialmente cuando las miradas fueron casuales y sin intención amorosa. La aplicación no es capaz de distinguir entre los No-seres y los humanos. Es su punto débil.

Se le ocurrió a un científico argentino después de que se empezará a usar la siguiente modalidad de levante. La gente dejaba caer cualquier objeto en la calle para que otra persona la levantara y así entablar una charla que podía terminar en un café. El vampiro la usa para hacerse de más víctimas, así que tuve que hacer lo mismo.

Me llegan noticias de tu presente, atrasadas, mi concentración es menor: el trabajo diario en un ambiente gremial, las duchas frías desde que te cortaron el gas hasta que pusiste la ducha eléctrica, vos llevando a operar a tu gata, la grabación de una mujer que te habla desde tus prótesis auditivas y te dice pila agotada al unísono cada tanto, un pequeño milagro, los proyectos audiovisuales a los que seguís apostando con tanta fuerza. Tu compañera de trabajo que te contó que tiene un pariente en el Vaticano con acceso a las áreas restringidas que guardan videos de gente poseída por demonios…

Siento tu fuerza, es… estimulante. Morís y renacés todos los días. Sé que te dejé abandonado en el período más oscuro de tu vida. Era tan fuerte lo que me llegaba que no pude escribirte. Ahora parece como que estuvieras rodeado de gente brillante, sensible. Eso es fuerte también y me llega, a pesar de todo.

¿Sabés qué?  Tal vez, yo también esté recuperando las fuerzas.

Me dijeron que me parecía a un actor famoso, Douglas Wali Knight (una estrella de Bollywood) Durante mi vida, me han comparado con varias personas. Incluso me reconocen fácilmente, aún sin conocerme, como si me conocieran de otra vida. Sé que a vos te pasa lo mismo. Te comparan con actores distintos. No voy a decirte de dónde viene esa facultad de parecerse a las personas. No quiero encarar en esta carta mi teoría sobre los actores, la simbología y la mitología.

Tengo que rajar. A una reunión.

Tu época es difícil porque están ocurriendo muchos cambios vertiginosos de los que no se dan cuenta. Las personas están empezando a convertirse. El alma se duplica para adaptarse a lo tecnológico. No es algo tangible.

Un abrazo,

Kong.

PD: en una persecución, estuve en un momento frente a frente en el  borde de la azotea de un edificio con el vampiro pero la belleza del despliegue de sus alas tornasoladas me impidió disparar. Lo observé volar, mientras encendía un cigarrillo común (odio los electrónicos)

Ya que hablás de yoga. En la práctica del mismo es importante observar sin juzgar. Es lo que hice. Si se enteran acá, me echan.

 

 

Kong 8

 

Querido Kong,

El otro día estaba el cielo estrellado y pensé en el tiempo y en que las estrellas que vemos ya no están ahí, me acordé de vos y decidí escribirte. ¿Cómo van las cosas con Taka? ¿Siguen persiguiendo No-seres en el futuro? Por acá la gente juega a algo parecido, buscan con el celular a un dibujito virtual. Según mi cuñado, mientras paseaba a su perra, un hombre se detuvo celular en mano frente a las rejas que protegen una estatua. Berreaba porque no podía cazar al ente virtual en el recinto.

Bueno, te digo algo contundente. Con la práctica logré sentir yo también tus pensamientos. Me llega malestar y confusión.

Va para vos una metáfora aprendida en yoga, no es una metáfora pero yo le voy a llamar metáfora. Hay que tener el plexo solar fuerte para contener el ego y a la vez estar bien plantados frente a los demás. Tener ego no significa ser egoísta. Es otra cosa. El plexo solar está entre el corazón y el ombligo, más o menos, y manejándolo, creo que se pueden lograr cambios en la realidad.

En tu tiempo, y por tu trabajo, espero que no dejes que te hagan la gran “Naranja Mecánica”, que es lo que la sociedad nos hace a todos para civilizarnos, por eso el poder de esa película. Y digo por su escena final.

En mis épocas de universidad, una ayudante me regaló una claqueta de cine con una papelito que decía “Ama el arte en ti mismo, más que a ti en el arte”. Una frase de Stanilavski.  Prefiero lo de Kant: nunca usar a una persona como medio. El arte no está en nosotros mismos. Ni nos buscamos a nosotros en el arte. Simplemente, como diría Saul Bellow, perseguimos una verdad…

Tal vez no seamos nada. Ni exista nada parecido a un destino. Pero somos lo que construimos y lo que sentimos en este momento. ¿Cabe alguna duda?

Hay que aprender de los animales, también. Un animal no confía rápidamente. Uno entra en algunos lugares y siente algo en el corazón que está más allá de cualquier explicación racional. Agobio, pesar, rendición. Me pasa en un local de copias comerciales que suelo visitar por mi trabajo (te adjunto una fotografía). El otro día el tipo tenía la radio encendida y pasaban Rocket man. Seguro que siguen escuchando a Elton John en tu tiempo. También otra canción, de una película, de un grupo desconocido, que me puso bastante triste.

¿Vos estás seguro que te gusta tu trabajo? Suena mucho más interesante que el mío. Estos No-seres serían un peligro contra la humanidad si proliferaran. ¿No será una metáfora lo de No-seres y lo que me escribís desde el futuro es simplemente la manera en que la humanidad se alienó?

Hoy soñé con peceras grandes, con peces que competían y se destrozaban entre ellos, en especial a los más débiles, una especie de cruza entre delfín y discus, y yo tenía que recorrerlas y salvar a los que pudiera. En una de las peceras había una araña marina, animal inexistente creo, y yo tenía mucho miedo de meter la mano ahí. Los peces eran devorados por otros peces o estos pequeños monstruos. Creo que también por eso te escribo. Tal vez soñé con tu trabajo.

Y ya que estamos con los animales. En un documental de Werner Herzog, cineasta de nuestros tiempos, un pingüino se aleja de la parvada. En vez de adentrarse en el mar, enfila hacia el continente. Lo espera la muerte. Pero tal vez, pienso, más pingüinos hagan lo mismo y terminen evolucionando de esa manera. No lo sabemos.

¿Cómo son los pingüinos en tu época, amigo Kong? ¿Siguen existiendo?

Bueno, me espera una fotocopiadora. Trámites y diligencias. Cientos de hojas, en las que leo palabras como: inoficioso, escalonada, expendiente, frases como dar lugar. Inoficioso, ¡qué palabra! Tal vez estas cartas sean inoficiosas, ¿no lo pensaste?

Pero yo no estoy ahí. Parafraseando a una canción de Sting, cayendo en un sentimentalismo irremediable, ésa no es la forma de mi corazón.

Abrazo grande,

Adrián